Según una nueva encuesta de Capterra, casi el 50 % de las empresas están aumentando su inversión en formación y desarrollo, pero aún no tienen claro cómo utilizar estos recursos para obtener resultados. En otras palabras, las empresas quieren saber cómo convertir la formación de los empleados en un desarrollo medible. Entonces, ¿cómo puedes ayudar a tus empleados a aprender de la forma más eficiente y práctica posible?
A nadie le gusta que le den un sermón, sobre todo cuando se ha esforzado mucho para conseguir la formación necesaria para trabajar en una empresa como la tuya. Entonces, ¿por qué tantas empresas siguen viendo la formación como una oportunidad para enviar a sus empleados de vuelta a la escuela?
Es sencillo. No se dan cuenta de que hay una forma mejor de hacerlo.
¡Por suerte, sí que hay!
El aprendizaje activo consiste en lograr resultados de aprendizaje tangibles que se ajusten a los objetivos reales del equipo. En lugar de considerar la formación como algo independiente del trabajo real, el aprendizaje activo permite a los empleados combinar su formación con las prioridades reales, tanto personales como de la empresa.
Si combinas las funciones de desarrollo de competencias de tu LMS con oportunidades de formación en el mundo real, podrás mejorar las iniciativas de desarrollo de los empleados de tu empresa y, al mismo tiempo, potenciar a tu plantilla.
¿ Por qué considerar la formación como una distracción del trabajo cuando, en realidad, es una forma de profundizar en el crecimiento personal y profesional? Descubre cómo el aprendizaje activo puede mejorar las prácticas de formación de tu empresa y, al mismo tiempo, potenciar el desarrollo individual de tus empleados.
¿Qué es el aprendizaje activo?
El aprendizaje activo es un camino que trazas para que los miembros de tu equipo aprendan haciendo. Puede adoptar muchas formas diferentes, dependiendo de las necesidades de tu organización. En la mayoría de los casos, las empresas identifican áreas de mejora en sus flujos de trabajo y diseñan proyectos de aprendizaje activo basados en situaciones reales para que los equipos aborden estos puntos débiles.
Además, estos proyectos no son solo simulaciones. Para que el aprendizaje activo alcance todo su potencial, los equipos necesitan tanto la responsabilidad como la seguridad de que su trabajo dará lugar a resultados tangibles. Si sus esfuerzos tienen éxito, su trabajo en equipo y su crecimiento supondrán también un logro para toda la empresa.
¿Cuáles son los pasos del aprendizaje activo?
El aprendizaje activo consta de seis pasos clave, aunque siempre tienes libertad para salirte del guion y adaptarlo a las necesidades específicas de tu organización. Úsalos como guía para empezar:
- Identifica un problema. Fíjate en las áreas en las que tu empresa tiene dificultades. Quizás hayas notado que a algunos miembros del equipo de toda la organización les cuesta colaborar. O tal vez te gustaría que gran parte de tu empresa se pusiera al día con una nueva tecnología. Identifica un área en la que se puedan tomar medidas concretas que aporten mejoras tangibles a corto plazo.
- Reúne un equipo. Reúne un equipo de entre cuatro y ocho personas (a modo de orientación general). Ten en cuenta la iniciativa concreta de aprendizaje activo a la hora de elegir quiénes formarán parte de estos equipos. En algunos casos, puedes elegir representantes de los mismos departamentos, mientras que otros objetivos requerirán equipos multifuncionales. Intenta contar con diferentes niveles de experiencia y tipos de personalidad siempre que sea posible.
- Elige un coach. Para que el aprendizaje activo sea lo más eficaz posible, necesitarás a alguien que establezca unas pautas y facilite el crecimiento del equipo. Elige a alguien que pueda guiar a los demás hacia las soluciones sin darles la respuesta directamente. Para este papel, te conviene alguien que sepa escuchar bien y que sea excelente formulando preguntas.
- Pregunta, reflexiona y escucha. Ahora que ya tienes tu equipo formado, es hora de ponerse manos a la obra. Antes de pasar a la acción, tendrán que aprender a trabajar juntos de la mejor manera posible. Pide a tu formador que les anime a analizar el problema desde distintos puntos de vista. Da prioridad a los debates en grupo y a las sesiones de lluvia de ideas en un ambiente libre de juicios.
- Ponte manos a la obra. Una vez que el equipo ha abordado el problema desde un punto de vista teórico, llega el momento de que pongan en práctica su plan en la vida real. Esta es la diferencia clave entre la formación tradicional y el aprendizaje activo. Tus empleados no solo aprenden haciendo, sino que su trabajo también tiene un impacto tangible en tu negocio.
- Comprométete a aprender. Aunque resolver el problema inmediato es importante, el aprendizaje activo debería ser el primer paso de un largo proceso de crecimiento y formación de los empleados. La idea es que iniciativas como estas no se perciban como una simple formación. Los trabajadores pueden aprovechar lo aprendido en estas experiencias y aplicarlo también a una amplia variedad de tareas cotidianas en el futuro.

¿Cuáles son las ventajas del aprendizaje activo?
El aprendizaje activo puede hacer que la formación y el desarrollo de los empleados resulten emocionantes, enriquecedores y reveladores. Es una forma de que los miembros del equipo reciban el apoyo que necesitan, al tiempo que colaboran entre sí de una manera eficaz y práctica. Considera que el desarrollo de habilidades y el trabajo que vale la pena hacer son dos caras de la misma moneda, en lugar de dos cosas que no tienen nada que ver entre sí.
El aprendizaje activo puede ayudarte a retener a los mejores talentos, impulsar la innovación mediante la resolución creativa de problemas, fomentar el compañerismo entre los empleados, preparar a tu personal para asumir puestos de liderazgo y ayudar a todos los participantes a aprender a pensar con rapidez. Al fin y al cabo, ni siquiera la formación más exhaustiva y atractiva puede resolver todos los problemas de antemano.
Piensa en el viejo refrán: si le das un pescado a alguien, come un día; si le enseñas a pescar, come toda la vida. Mientras que la formación tradicional suele equivaler a lo primero en muchos casos, el aprendizaje activo casi siempre desempeña el papel de lo segundo.
Permite a la gente aprender sobre la marcha en un entorno controlado, pero a la vez directamente productivo. Por no hablar de que crea un sistema de recompensas integrado tanto para los directivos como para sus empleados. Todo el mundo sale ganando con este proceso, ya que se centra en generar resultados para la empresa al mismo tiempo que fomenta el crecimiento personal.
¿Cómo puede un LMS facilitar el aprendizaje activo?
Aunque puedes llevar a cabo el aprendizaje activo sin un sistema de gestión del aprendizaje (LMS) potente y completo, estarás en desventaja frente a las empresas que sí lo utilizan. Estas herramientas ayudan a automatizar y agilizar estos procesos, uniendo a los equipos para que colaboren al máximo de sus capacidades.
Por ejemplo, Totara Learn, Engage y Perform pueden contribuir a que el proceso de aprendizaje activo sea lo más fluido e intuitivo posible.
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Totara Learn proporcionará a tus empleados un amplio abanico de contenidos formativos para alcanzar y superar sus objetivos de desarrollo personal. Tu empresa dispondrá de una plataforma personalizable capaz de satisfacer todas sus necesidades a medida que idean y ejecutan las iniciativas que les asignes. El aprendizaje activo funciona de manera ideal en combinación con tu programa de formación formal. El desarrollo de habilidades comienza en el LMS con cursos de formación específicos, y el aprendizaje activo retoma el hilo con aplicaciones prácticas y coaching.
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Con Totara Engage, podrás conectar a estos equipos entre sí, así como con sus formadores. Es un espacio donde la colaboración puede florecer, sobre todo en los entornos de trabajo híbridos y digitalizados de hoy en día. Esta plataforma también te ayuda a hacer un seguimiento de su participación en el aprendizaje activo, así como en otras iniciativas.
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Totara Perform te permite evaluar el aprendizaje activo en ambas fases del proceso. Al principio, te ayuda a identificar en qué aspectos pueden mejorar los empleados. Esto te permite formar equipos que podrían beneficiarse de iniciativas conjuntas de aprendizaje activo sobre temas relacionados. Al final del proceso, te ofrece una visión detallada de hasta qué punto el proceso de aprendizaje ha potenciado sus capacidades.
Los empleados pueden seguir su progreso en cada paso del camino, ¡y tú también! Es un proceso cuantificable y manejable que tanto los empleadores como los miembros de su equipo pueden utilizar para evaluar su impacto en los resultados de la empresa.
¿Cómo puedo llevar el aprendizaje activo más allá de mi LMS?
Piensa en tu LMS como los pilares básicos necesarios para poner en marcha el proceso de aprendizaje activo. Puede servir de base para tus equipos y formadores, pero el proceso aún debe trasladarse al mundo real para alcanzar todo su potencial.
Tanto si tu equipo trabaja a tiempo completo en la oficina, en un modelo híbrido o utiliza herramientas de trabajo a distancia como Zoom o Microsoft Teams desde distintos rincones del mundo, la colaboración es fundamental para sacar el máximo partido a este proceso.
Tu LMS es el punto de partida para estas conversaciones, pero el trabajo en equipo presencial será lo que realmente impulse el proceso. Por suerte, hay muchas formas de vincular el aprendizaje y el rendimiento más allá de tu tecnología de desarrollo del talento.
¿Cómo se forma un equipo de aprendizaje activo?
Para formar el equipo de aprendizaje activo adecuado, tienes que fijarte en el objetivo concreto que esperas alcanzar.
¿Tienes algún proyecto concreto en mente? Por ejemplo, imagina que sabes que quieres probar una nueva estrategia de marketing para un producto que va a salir al mercado, pero no estás seguro de cuál debería ser esa estrategia. Podrías reunir a representantes de tus equipos de creatividad, marketing, producto y desarrollo empresarial para crear un grupo bien equilibrado de personas. Cada uno aportará habilidades, puntos de vista y experiencia únicos a la hora de diseñar una solución.
Por otro lado, quizá tengas en mente un objetivo más general. Quizá hayas notado que un equipo concreto de tu organización ha obtenido puntuaciones de satisfacción laboral por debajo de lo ideal en su última evaluación de rendimiento. En ese caso, una iniciativa de aprendizaje activo podría reavivar su interés por el trabajo y recordarles que te preocupas por su desarrollo profesional y sus perspectivas de ascenso.
Independientemente de las circunstancias concretas, formar un equipo requiere tacto, inteligencia emocional y datos cuantificables sobre cada miembro del equipo.
Las soluciones de LMS de Totara pueden serte de gran ayuda en este último aspecto. Al analizar los datos de cada persona de tu organización, podrás crear las combinaciones perfectas de miembros del equipo y formadores para lograr la máxima sinergia. Por no hablar de que también puedes usar esas mismas plataformas para facilitar gran parte de la colaboración y la formación.
¿Cómo puede el aprendizaje activo mejorar la movilidad profesional?
El aprendizaje activo potencia la movilidad profesional. Aunque este proceso ayuda a tu empresa a resolver problemas inmediatos, ofrece beneficios acumulativos para todos los empleados que participan en él.
¿Por qué? Porque el aprendizaje activo se sitúa en la intersección entre las habilidades técnicas y las habilidades interpersonales.
En este primer sentido, les da a los empleados la oportunidad de ponerse a prueba con nuevos retos técnicos o relacionados con el rendimiento de forma práctica. En lugar de decirles cómo te gustaría que resolvieran un problema para tu empresa, les das la oportunidad de hacerlo por sí mismos. Al hacerlo, refuerzas su confianza en sus propias capacidades. Al mismo tiempo, les ayudas a allanar el camino para que asciendan y asuman nuevas funciones en tu empresa.
En lo que respecta a las habilidades sociales, el impacto del aprendizaje activo es tan cuantificable como inconmensurable. Los empleados aprenden a trabajar en equipo, a comunicarse de forma eficaz, a convertir conceptos teóricos en acciones prácticas y a crear soluciones en tiempo real; además, tendrán un registro documentado de en qué aspectos concretos han mejorado en cada ámbito dentro de la plataforma Totara Talent Experience. No hace falta decir que mejoras demostrables en habilidades como estas mejorarán las oportunidades de cualquiera en el mercado laboral, al tiempo que les harán más eficaces en sus puestos actuales.
¿Te interesa mejorar tu propio equipo con este tipo de iniciativas de aprendizaje activo tan interesantes? ¡Descubre cómo puedes apoyar este proceso práctico con la gama de productos de Totara registrándote para obtener una cuenta Community!