A lo largo de los años, hemos escuchado a muchas organizaciones que no están contentas con su sistema de gestión del aprendizaje (LMS). Lo que parecía una ganga hace tantos años (o incluso meses), con todas las funciones y extras posibles incluidas, ahora de repente ya no parece tan atractivo. Entonces, ¿por qué tantas organizaciones se equivocan tanto? Seguro que no debería ser tan difícil ¿Encontrar un LMS que haga justo lo que necesitas?
Cegado por los rasgos
Empecemos con un ejemplo.
Una empresa minorista está buscando un nuevo sistema de gestión del aprendizaje (LMS). El LMS A tiene 100 funciones y cuesta X libras al año. El LMS B tiene 200 funciones y también cuesta X libras al año. Elegir el LMS B es pan comido, ¿no? Bueno, no necesariamente.
Que un LMS tenga más funciones no siempre significa que sea «mejor». El LMS A puede tener menos funciones, pero más avanzadas, mientras que el LMS B puede tener un montón de funciones que nunca vas a usar. Elegir un LMS basándote solo en el número de funciones es un error, aunque te convenzas a ti mismo de que las funciones que no usas ahora podrían ser útiles en el futuro.
Este es un error muy común en el proceso de adquisición de un LMS: la «guerra de funciones», en la que se da prioridad únicamente a las características sin tener en cuenta otros aspectos importantes de los sistemas preseleccionados.

Cómo evitar una guerra de especificaciones
Es fácil caer en la trampa de comparar solo las funciones. Puede resultar difícil justificar la compra de un LMS con «menos funciones» en lugar de uno que tenga más, pero esa no es la forma correcta de enfocar estos sistemas.
En lugar de fijarte solo en lo que el LMS puede hacer ahora, piensa en el potencial que tiene de cara al futuro. ¿Esas cinco funciones imprescindibles que figuran hoy en tu lista serán las mismas que las que necesites el año que viene? Las funciones por sí solas no bastan; en su lugar, prioriza flexibilidad.
Prioriza la flexibilidad y el valor de tu LMS
¿A qué nos referimos cuando hablamos de «flexibilidad»? Para empezar, elegir un LMS basado en tecnología abierta, como Totara Learn, te dará la libertad que necesitas para adaptarte rápidamente a un mundo en constante cambio. Los acontecimientos sin precedentes de 2020 demuestran lo importante que es poder cambiar de rumbo rápidamente, y el software de código abierto te da la capacidad de crear las características y funcionalidades que necesites para satisfacer los requisitos exactos de tu organización.
Cuanto más flexible sea tu LMS, más valioso Así es. Dar prioridad a la flexibilidad significa que puedes personalizar las funciones predeterminadas o crear tus propias funciones según las necesidades de tu organización, independientemente de en qué fase del contrato te encuentres. Si tu organización cambia de imagen de marca, puedes actualizar rápidamente el aspecto de tu LMS para que se adapte a ella. Si necesitas crear una nueva solución de inicio de sesión único (SSO) para integrarla con tus otros sistemas, puedes hacerlo tú mismo con un LMS abierto.
Ten en cuenta la propuesta de valor global
Volviendo a nuestro ejemplo anterior, aunque el LMS A y el LMS B costaran lo mismo (lo cual es poco probable, ya que la tecnología abierta suele ser mucho más rentable que los sistemas propietarios), la propuesta de valor será totalmente diferente. Del mismo modo que un par de zapatos de alta calidad puede costar lo mismo que diez pares de baja calidad, comparar las funciones de los sistemas LMS entre sí es como comparar peras con manzanas.
Si el LMS A tiene 100 funciones, pero es un sistema abierto, entonces tienes la flexibilidad y la libertad de convertir esas 100 funciones en 100 funciones que se adapten perfectamente a tus necesidades, o de crear tantas funciones adicionales como quieras con el tiempo. Si el LMS B, un LMS propietario, tiene 200 funciones, te ves prácticamente limitado a esas funciones tal y como son, sin poder adaptarlas a tus necesidades.
Y, por supuesto, está el hecho de que muy pocas organizaciones utilizarán todas las funciones que se les ofrecen, ni siquiera la mitad. Así que, teniendo en cuenta que los sistemas propietarios suelen costar bastante más que los sistemas abiertos como Totara Learn, ¿de verdad quieres gastarte un 300 % más en un LMS que quizá solo ofrezca 2 o 3 funciones adicionales de serie, cuando podrías tenerlas a medida según tus necesidades exactas en un LMS abierto?
Planifica con antelación
Ninguno de nosotros puede predecir el futuro, pero lo que sí podemos decir es que estar preparado para cualquier cosa es fundamental. En lugar de dejarte llevar por todas esas funciones llamativas de ese costoso sistema de gestión del aprendizaje (LMS) propietario, piensa en las posibles oportunidades de negocio y los retos a los que os enfrentáis tú y tu equipo.
Hazte preguntas del tipo «¿y si…?»: ¿el LMS que estás barajando sigue dando respuesta a estos casos hipotéticos, o supondría tener que recurrir a un montón de soluciones alternativas costosas? ¿Y si te fusionas con otra empresa? ¿Y si tu plantilla se duplica? ¿Y si surgiera un conjunto de normativas totalmente nuevo que todo el mundo en tu empresa tuviera que cumplir en la próxima semana? ¿Sabes siquiera qué funciones necesitarías en estas situaciones aún desconocidas? Por eso vale la pena evitar la carrera por las funciones y elegir un LMS que te ofrezca la flexibilidad y la libertad para innovar y aprender.