
Para muchas organizaciones, un sistema de gestión del aprendizaje (LMS) supone la mayor inversión de toda su estrategia de formación. Cuando dedicas una parte importante de tu presupuesto de formación a un LMS, quieres asegurarte de que estás sacando el máximo partido a tu inversión.
Sin embargo, muchas organizaciones se dejan seducir por descuentos especiales, largas listas de funciones o una hoja de ruta impresionante, y acaban atascadas con un LMS que no se adapta a sus necesidades cambiantes con el paso del tiempo.
En esta guía, Lars Hyland y Meredith Henson analizan los seis factores que pueden acabar con tu LMS, entre ellos la falta de integración, un aspecto genérico y la incapacidad de crecer contigo. A continuación, te presentarán tres organizaciones que lo han hecho bien, al dar prioridad a la adaptabilidad para poder mantenerse al día en el nuevo mundo laboral.